jueves, 30 de diciembre de 2010

The Sound of Your Heart-Capitulo 2. By Soff Kaulitz

The Sound of Your Heart- Por Soff Kaulitz



Capitulo 2
Por Bill.

-Esta es tu noche, amigo.- Y Andreas me miro de arriba hacia abajo, haciéndome sentir algo incomodo.

-Que tanto miras, gilipollas?- Le pregunte comenzando a caminar, dejándolo un poco atrás ya seguía mirándome con descaro..- Hey! No seas estupido, vas a venir o no?

-Claro, pero mírate Bill! Estas…- Y siguió mirándome tratando de encontrar alguna palabra- Infartante.-Termino de halagarme, perdiendo su mirada en mi…

No era para tanto! Solo llevaba una jean apretado azul y blanco, y aquella camisa negra que tanto adoraba. Habia tratado de apurarme por lo que solo me calcé las botas negras y deje mi pelo negro liso, cayendo por mis hombros.

-ANDREAS!!... Eres imbecil? Deja de mirarme el culo!- Explote encarándolo.

-Ya, perdón!- Se disculpo riéndose como un condenado. Lo mire con bronca.- Ok, ya no mas. Ehmm, a donde vamos?

-Pues, no lo se. Pensaba que sabias de algún lugar. –Pregunte elevando una ceja. Estaba colmando mi paciencia. Ni siquiera se habia dignado a buscar un lugar al cual ir. Dios…


El estruendo de la música, procedente del bar, me hacia sentir increíblemente cómodo. Las luces y toda esa gente bailando me ponían de muy buen humor. Hacia bastante tiempo que no salía a disfrutar una noche entera.
Pude observar que Andy también se sentia cómodo en este ambiente, sabíamos perfectamente como llevarlo. Como pasarla excelentemente bien.
-Vamos a pedir algo.-Sugirió mi amigo. Y acepte su propuesta.

-Dos cervezas, por favor.-Pedí y tome asiento a un lado de la barra, junto a Andreas.
Pasee la mirada por todo el club, con la intención de encontrar a alguien interesante, alguien que pudiera llamarme la atención.

-Ya encontraste a tu presa?- Y se rió a mi lado.- Porque yo si.- Y automáticamente lo mire, tratando de seguir su mirada. –Que te parece?

-No esta mal.-Y ladee la cabeza observando a aquel chico, mas detenidamente.-Definitivamente, es de tu tipo. Del mío no. Asi que, ya vuelvo, voy al baño.

Ah, claro! Por si no lo dije antes. Yo era gay, asi que por eso mismo aquella noche estaba buscando algún hombre que fuera de mi gusto. Hacían ya diez años que me habia dado cuenta de que a mi las chicas, no me hacían gracia. Comenzó en la primaria, cuando mi madre me preguntaba cada vez que llegaba del colegio si ya tenía novia. Eso me hacia enfadar de verdad; en vez de preguntarme como habia estado mi día… la muy capulla se encargaba de buscarme novia.
Por un tiempo, pensé que solo decía que era gay solo por hacerle la contra a mi madre, pero no. Nunca me gustaron las chicas, nunca me atrajeron. Pero no pasaba asi con los chicos. Mi primer novio, Josh, lo tuve a los 16 y desde que rompí con el no volví a darle una oportunidad a ningún chico en mi vida.

Apenas Salí del baño, me dirigí al lado de Andy, quien seguía desnudando con la vista a ese pobre chico.

-Andy, porque no vas de una vez y le invitas un trago, no se…?- Cuestione riendo.

-No, Bill. Solo tengo que esperar un poco, y el vendrá a mi en cuestión de segundos.-Y lo mire extrañado, sin entender lo que me decía- Acaso no ves como me esta mirando?

-Ya, si claro. –Y le di la espalda dispuesto a tomar mi cerveza. Ni siquiera lo estaba mirando aquel chico. Bueno, Andy tenia problemas para encontrar un chico que le prestara atención, y podia jurar que a veces alucinaba. Reí para mí, por mis estupidos pensamientos.- Amigo, vamos a bailar. Ya vendrá, si?- Y termine lo que quedaba de mi cerveza.

-Tienes razon, vamos.-Acepto.

(STOP A-DAR PLAY B) Evacuate the Dancefloor.http://www.youtube.com/watch?v=A68j28KQaik

-Hacemos lo nuestro?-Y le dirigí una mirada obvia, sonriendo.

-Un, dos, tres…- Y en pocos segundos nos acoplamos a cada golpe de aquella canción que habia comenzado a sonar con nosotros. Era perfecta, por lo que nos resulto muy fácil seguirle el ritmo.
Juntos armamos una coreografía, casi al mismo tiempo. Siguiendo los mismos pasos coordinadamente. Así que nos dejamos llevar por esa sensación, que solo tu cuerpo y tu mente pueden recibir y hacerte  sentir especial. Que puede hacerte sentir como si estuvieras solo tu en aquel lugar, y hace que muestres todos aquellos movimientos que amas realizar.

Recorrimos con movimientos rápidos, casi toda la pista de baile del club. La misma gente del club nos habia dejado  toda la pista para nosotros solos. Formando un círculo, mientras nos observaban expectantes por cada movimiento que realizábamos.

Para mi bailar, era como el aire que respiraba. Era casi lo más importante de mi vida, formaba una parte imprescindible en mi. La cual amaba como a nadie. Bailando me sentía libre, me sentía feliz. Completamente feliz. Por eso mismo, el baile para mi era la salida a todos esos problemas que me rodeaban. Era la salida a todas aquellas críticas que recibía por mi aspecto y demás. Con el baile era yo mismo, eso era lo más importante.
Bailando dejaba atrás todo tipo de inivisiones, porque, desde mi punto de vista, si uno no se deja llevar por ese ritmo, por esa melodía de nada sirve que bailes. Si no sientes, si no disfrutas aquello era imposible que saliera perfecto, cómo quisieras.

Llegaba un parte más compleja por lo que nos preparamos los dos, y mostramos a nuestro público la mejor sonrisa. Dando rápidas vueltas, aproximadamente diez en total, nos ubicamos e hicimos dos verticales. Cayendo, por suerte, en el lugar indicado. Y volvimos a sonreír, satisfechos por nuestro baile.

Y automáticamente, toda aquella gente que nos rodeaba, comenzó a aplaudir frenéticamente. Observe a Andreas y reímos ambos, agradeciendo por los aplausos.

-Andy, vamos al VIP. Quiero sentarme. –Le pedí, y comenzamos a atravesar a toda la gente que se encontraba en el club.


1 comentario: