lunes, 6 de diciembre de 2010

The Sound of Your Heart-Capitulo 1. By Soff Kaulitz

The Sound of Your Heart- Por Soff Kaulitz


Capitulo 1

By Bill. (Dar Play:http://www.youtube.com/watch?v=vlLgvQErn6o)

-A la mierda con esto! – Y la puerta del estudio se cerró fuertemente. Comencé a caminar en dirección a mi departamento, alejandome de aquella entupida gente.

Estaba harto, cansado. Ya no podia más; eran ya cinco audiciones en la semana a las que asistía y no me aceptaban. Mierda, esto de la discriminación pasaba los niveles de la tolerancia.

Entendía perfectamente el porque de los no que obtenía en cada audición. Buscaban a alguien masculino, a alguien que pudiera transmitir la pasión de un verdadero hombre. Un hombre que pudiera hacer un baile sensual pero al mismo tiempo masculino. Y efectivamente, todo aquello no estaba en mí.

-Bill, espera!- Grito Andreas a mi espalda. –No te vayas!

-Que pasa Andy?- Pregunte algo cansado.- Ya esta, ya me fije en la lista. No figuro allí.-Acepte con mi voz a punto de quebrase. Me sentia mal, muy mal.

-Bill, es una audición más. No te preocupes, conseguirás otras.-Trato de calmarme. Pero una traicionera lágrima se escapo y rodó por mi mejilla. Solloce fuerte y Andreas me abrazo.- No me gusta verte asi… En serio, amigo. Ya veras que todo ira bien. Conseguirás algún papel importante y…

-Andy, no es eso! –Explote, separándome de el.- No me importa que no consiga este papel, no me importa eso! Pero es que ya estoy harto, harto de los rechazos de esta maldita sociedad! –Tome aire y seguí tratando de que mi amigo me entendiera.- Creen que no me doy cuenta, y no es asi. Se que no me eligen por ser asi de afeminado, por tener el pelo largo, por maquillarme y demás! Andy, sabes como duele eso?- Y mis lagrimas continuaron saliendo.

-Mira, digan lo que digan. No dejes que esas estupidas palabras lleguen a tu corazón y traten de acabar contigo, Bill.- Me sonrió y acaricio mi rostro.- Eres un ser increíble, de verdad lo digo. No tienes porque dejar que esas malditas personas hagan esto contigo.

-No entiendo porque son asi…- Confesé mientras bajaba mi mirada al suelo, abatido.

-Sabes por que?- Y lo mire incrédulo, buscando su respuesta. –Porque cada vez que encuentran a una persona, que es excelente o muy buena en aquello que si sabe hacer, buscan la manera de cagarle. La manera de hundirlo, y como no pueden hacerlo. Buscan la manera de lastimar su corazón con golpes bajos, con aquello que mas le duele. Entiendes?- Y le sonreí al instante, mas tranquilo por sus palabras.- Pero no por eso debes dejar que te pisoteen asi, Bill. Eres una persona hermosa, una persona excelente. Así que demuestra quien eres, amigo. Demuestra lo grande que eres, si? No te quedes en silencio.

Andreas habia dado en el punto justo. Tenía toda la razon, y en verdad sus palabras me habían hecho pensar.

-Andy, gracias.- Y lo abrace con fuerza, agradeciendo su precensia en esos momentos.- Te quiero muchísimo, sabes? No se que haría sin ti.-Me separe de el para poder seguir caminando a la par de el. –Pero, y tu? Quedaste o…

-Quede, como bailarín secundario. Pero bueno, me gusta la idea.- Y sonrió complacido. Bueno, al menos alguien habia terminado su día perfectamente.

-Felicidades, Andy!

-Gracias.- Y continuamos un largo tramo hacia mi departamento hablando de nuestros futuros planes. El seguiría en esa compañía de baile y teatro. Era muy buena, por eso en parte lamentaba no haber quedado.

Aunque como habia dicho mi mejor amigo, ya llegara el momento, un papel mas importante y mas.

-Oye, imagino que no te quedaras en casa esta noche… no?- Pregunto extrañado mientras subía las escaleras de la entrada del edificio.

-Pues, tenia pensado ver alguna película y dormir. –Dije sincero. Pero el solo rodó sus ojos y bufo- Por?

-Bill, es sábado! No vas a quedarte en el sofá viendo películas y durmiendo! Salgamos, quieres?- Me pidió casi rogando.

Dude bastante. Quería descansar, hacia mucho tiempo que no lograba conciliar el sueño. Pero hacia mucho también, que no salía con Andreas. Era algo egoísta de mi parte también.

-Ya, ok. Tienes razon, te tengo algo olvidado.- Le dije riendo.

-Hey! Que me voy solo, eh? –Dijo queriendo molestarme. Reímos juntos y cada uno se fue a su departamento, quedando en vernos a las doce en la puerta del edificio.

No era de salir mucho, irónico no? Siendo bailarín todo el mundo pensaría que me encanta salir a fiestas y demás. Bueno, yo era raro a los ojos de los demás.

Pero se podia decir, que esa noche iba a ser la GRAN excepción. Y todo marchaba bien, terminaría con alguien a mi lado.

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